viernes, 11 de septiembre de 2015

Super Randonee Paris-Brest-París, 1.200 Km en bicicleta



El pasado 16 de agosto dí comienzo a la mítica y principal Super Ranndonee  PARIS-BREST-PARÍS, que consiste en hacer 1230 kilómetros en bicicleta en 90 horas. Y tal y como dice la palabra randonneé, hay que abastecerse por sí solo o en los puntos de control, si quieres de llevar ropa de abrigo, o si te quieres cambiar de ropa…etc., es cosa tuya, es decir tienes que auto suministrarte.


Las salidas eran en grupos de 200 ciclistas cada vez. Yo comencé la prueba a las 16:45 h,  y en mi grupo conocí a gente de Italia con los que hice una gran parte del recorrido de ida, pero tuve unas molestias en las rodillas por sobrecarga de los cuádriceps,  y tuve que bajar el ritmo de pedaleo y seguir solo. Realmente los primeros 140 kilómetros se rodaron muy rápido, llegando a MORTAGNE-au-PERCHE, donde descansamos, comimos algo y partimos al primer control situado en el kilómetro 220, VILLANES-la-JUHEL, y lo mismo, descansar un poco y ya ponernos algo de abrigo porque bajaba demasiado la temperatura y había mucha humedad, serían las 2:20 de la madrugada.


Salimos de allí en dirección al siguiente control en FOUGERES, en el kilómetro 309. Ya eran las 6:45 de la mañana cuando llegamos y se hacia más pesado, yo empecé a notarlo en las piernas y es cuando decidí descansar un poco más y no salir tan deprisa con el  resto. Esperé hasta las 7:45 y me encontré con un amigo de Cartagena que venía solo, pero él iba a un ritmo mucho más elevado que el mío. Así que retomé ruta yo solo hasta el siguiente control, de momento no iba mal, 363 kilómetros y ya estaba el control de TINTENIAC, pero ya comenzaba a tener dolores más molestos, trataba de ir  estirando cuando podía y comencé  a tomármelo con más calma y dosificar  las paradas, ya que todavía quedaba mucho por recorrer y comenzaba a hacer más calor. Cuando me faltaban 26 kilómetros llegué a un  Food-Sleep, un control sorpresa donde tienes que parar y firmar, y continúas,  aquí me quité algo de ropa la ropa y traté de  acomodarla en el poco espacio que tenemos para llevar las cosas.


Aquí  empiezo a darme cuenta de que el recorrido no era tan sencillo como me lo habían dicho, era un verdadero rompe piernas, toboganes tras toboganes, yo prefiero mil veces más subir  durante 2 horas y luego tener una bajada para disfrutarla, porque eso era un calvario.  Próximo control LOUDEAC, ubicado en el kilómetro 448, parada para comer y descansar y lógicamente como en todo control, sellar el pasaporte y retomar ruta, ya sabiendo que llegaría al otro control al atardecer.  Nuevamente un Food-Sleep en el kilómetro 493, un control sorpresa, y de ahí retomé la ruta hasta el kilómetro 526, control de CARHAIX-PLOUGUER. Ya era de noche y se notaba mucho el cansancio, pero me había propuesto llegar sí o sí a Brest de un tirón, aunque mucha de la gente que conocí se paró a descansar antes. Comí algo, me relajé y después de recuperar un poco continué mi ruta pasadas las 22:30 horas. A la salida del pueblo estaba todo muy oscuro y el camino era cuesta arriba, y con el cansancio acumulado parecía que la cuesta era aún más larga y que no se acababa nunca. Después de llevar unas 3 horas, al terminar una subida aparecieron dos auto caravanas donde gente de la organización ofrecía té ó café, realmente me sentó muy bien, con el frío y la humedad que hacía, tomar algo caliente me vino de maravilla.


Retomé camino y seguí comiendo kilómetros, creí que me faltaban  70 kilómetros desde el último control pero fueron 90, paré un buen rato en un bar que estaba abierto en un pueblo al pasar para tomar otro café, esta vez acompañado de un croissant. Realmente cuando ya ves que estas a pocos kilómetros y crees ya está la entrada a Brest, otro infierno, todo recovecos y cuestas para poder llegar al recinto Rue Jules Lesven, ya serian las 4:35 de la mañana. Allí me encontré de nuevo con uno de los italianos, Pablo, que ya estaba desayunando para retomar la vuelta, pero yo decidí quedarme y dormir al menos 4 horas.



Comencé la vuelta a las 9 de la mañana del martes 18 con molestias.  Pero tenía que calentar y ponerme a rodar normalmente.  Además, ir regresando y cruzarte con gente que aún está yendo hacia Brest te da una gran satisfacción y te empuja a seguir.

Comienza la cuenta atrás.  Después de llevar varias horas rodando llegué al siguiente control, desayuné bien y de paso medio almorcé para no tardar mucho.  Seguí rodando y al llegar la tarde, donde llevaría ya unos 750 kilómetros, me encontré con mi amigo José el grandullón, de Valencia, y estuvimos rodando muchos kilómetros juntos. Venía como yo, un poco tocado.  Llegamos al control FOUGERES en el kilómetro 919, era ya de noche.  Yo cené y me quede ahí, pero él tenía que continuar porque estaba con un grupo que tenia el hotel reservado más adelante.  Cuando estaba viendo donde podía echarme para dar una cabezada, me encontré con un colega asturiano que vive en Inglaterra, Javier. El y su compañero descansaban allí.  Descansé 2 horas más o menos y retomé camino, cada vez se hacía más duro salir después de haberse enfriado.


Al llegar al siguiente control, VILLANES-la-JUHE en el kilómetro 1008 a eso de las 9 de la mañana, comí y me puse debajo de un árbol para dar otra cabezada corta de unos 40 o 50 minutos.  Cuando te ves tocado ya te pones impaciente.  Cuando iba de camino al  control siguiente me encontré nuevamente con Javier y su compañero y le conté cómo iba.  Como son personas con más experiencia que yo, me dejé aconsejar por ellos, que me dijeron como debería racionar el tiempo teniendo en cuenta como iba y controlando  el horario de llegada de cada control.  Traté de hacerlo así, aunque con tantos kilómetros ya encima y tocado como estaba, era difícil de calcular.  Fui con ellos hasta el otro control MORTAGNE- FERCHE en el kilómetro 1089.


La misma rutina; comer, repostar, firmar el pasaporte y sellar.  Salí con ellos y al cabo de unos kilómetros les dije que continuaran solos porque yo debería ir más suave.  Así que marqué mi marcha y seguí comiendo kilómetros.  Llegue al control de DREUK en el kilómetro 1166 ya de noche, pero me dije que tenía que llegar al siguiente control aunque fuera a las 3 de la madrugada para quedar más cerca de la meta.  Eso hice, pero esos 89 kilómetros se hicieron eternos, todo era subir y subir  pero había que tomárselo con calma.  Fue pasando el tiempo y a mitad de camino encontré un puesto de café y té.  Eso sabe a gloria para relajarte y seguir después de unos minutos.  Bueno ya estábamos, llegué sobre las 2:40 de la mañana, cené algo para reponer fuerzas, dormí 1 hora, desayuné de nuevo y a las 5 emprendí de nuevo el camino a la meta.  


Pedaleé fuerte para meter la mayor cantidad de kilómetros, sólo faltaban 67.  Cuestas, muy pocas bajadas, y cuando ví que ya me faltaban sólo 15 kilómetros para llegar fue cuando me relajé por fin. Llovía muy suave, casi era más humedad que lluvia.  Y conseguí llegar dentro del tiempo establecido.  Eso me hizo emocionarme y pensar una vez más en lo fuerte que es la cabeza, por eso estoy seguro que estoy más que preparado para mi gran reto de las 7 islas en octubre. Realmente me sentí muy feliz.


Copio aquí la reflexión que hizo un amigo que participó en la prueba y que publicó en las redes sociales: “Es lo más grande física y mentalmente que puede hacer alguien en bicicleta. Creo que lo de menos es el tiempo empleado, terminar la la PBP es digno de mención, para mí héroes del siglo 21. Había gente de todas las partes del mundo, 67 nacionalidades. Desde Asia, que con tan sólo 18 años tanto ellas como ellos se enfrentaban a este reto. Gente de cerca o más de 70. Yo me sentí pequeño al lado de esta gente …”

Quiero agradecer a los patrocinadors que siempre están ahí y que hacen posible que yo participe en estos retos: Apartamentos Océano, UCPA, 226ers, hotel Vik San Antonio, Turismo Lanzarote, Tursmo Arrecife, Tripasion y Scott.

Gracia a todos!!













martes, 14 de julio de 2015

Challenge Roth 2015

El pasado domingo día 12 de julio tuve la suerte de participar en el Challenge de Roth, Alemania. Y digo suerte porque conseguí una plaza en los escasos 55 segundos que duraron en línea. Y ciertamente mereció la pena porque allí se vive una experiencia de triatlón inigualable.

La organización es increíble, más de 6000 voluntarios, sincronización alemana, un público volcado totalmente en la prueba gritando y animando a los atletas durante todo el día, una exposición de marcas y productos de primera línea...... todo muy profesional.

Con el dorsal 2041 empecé la natación a las 7:35 de la mañana. Salimos en tandas de 200 cada vez, desde las 6:15 que empezaron los profesionales, cada 10 minutos salía un grupo. Se nada en el canal que está situado a unos 5 Km de Roth, con un agua tranquila, sin corrientes, algo pesada y densa y sin visibilidad, Reconozco que la natación es mi punto flaco y siempre me cuesta más que las otras disciplinas.
 

Al salir del agua, se recoge la bolsa con las cosas de la bicicleta. Increíble la organización, una chica me colocaba las zapatillas y los calcetines, me puso las gafas y el gorro en la bolsa, esperó a que terminara de sacarme el neopreno y cuando estaba todo .listo se llevó la bolsa que recogería más adelante al terminar le prueba en la zona de transición.

Salgo en bicicleta de la zona de natación y empieza el recorrido de los 180 Km. En prácticamente todo el circuito te encuentras con gente que te anima y te aplaude y puntos de avituallamiento de sobra. Como te han comentado tantas veces el famoso ambiente de la cuesta de Solarer Berg, miras los kilómetros que te faltan para vivir esa etapa, impaciente por llegar, pero nada te prepara para lo que te espera. Cientos de personas congregadas en una cuesta, animando y gritando, y que se va estrechando cada vez más según vas subiendo. La gente te lleva en volandas y llega un momento en que sólo se puede pasar de uno en uno. Aquí se te ponen los pelos de punta.

Y llego al punto de transición 2 y vuelvo a vivir la misma experiencia de antes, una chica me coloca las zapatillas de correr, las pierneras, me da las gafas y recoge todo para entregármelo al finalizar junto con la otra bolsa.
El circuito a pie no es nada llano y el calor del canal hace que la sensación térmica sea más alta. Hay puntos de avituallamiento y gente por todas partes haciendo más llevadero el recorrido aunque se me hizo muy largo. Ya cuando faltan unos 3 Km se atraviesa el pueblo de Roth por su casco antiguo, una experiencia muy agradable y un montón de gente congregada ya allí.

Pero al entrada al estadio es indescriptible, cientos de personas en las gradas animando, tu nombre por la megafonía y pantallas gigantes donde apareces entrando. La llegada a meta es algo espectacular.

A pesar de no estar satisfecho con el resultado, estoy muy contento de haber vivido una experiencia tan increíble y haber disfrutado de una prueba de este nivel y con esta categoría.

Gracias al hotel Vik San Antonio, Turismo Lanzarote, Turismo Arrecife y Apartamentos Océano por apoyarme en esta prueba y en las que llevo realizadas durante este año.

Seguimos sumando kilómetros para el reto Islas Canarias, 7 retos solidarios en el mes de octubre, a favor de la Asociación Tinguafaya.

Gracias a todos por leerme y hasta la próxima aventura, que será la Randonee París-Brest-Paris, 1.200 Km de bicicleta que espero con muchas ganas!!!











jueves, 25 de junio de 2015

El Hierro, La Gomera y La Palma, 3 difíciles retos


Como ya sabéis si habéis leído mi reto solidario de Octubre 2015 "Islascanarias 7 Retos solidarios" www.islascanarias-7retos.com, pretendo realizar 7 distancias Ironman, en 7 días, en las 7 Islas Canarias, casi nada.


Para ser sincero, me preocupaban las tres primeras islas, porque no las conocía personalmente y siempre había oído hablar de ellas con mucho respeto por su difícil geografía. Así que allí me fui 3 días, a visitarlas pero sobre todo a "sentirlas" con mis piernas sobre la bicicleta, para saber realmente de qué grado de dificultad hablamos, qué desnivel, qué recorridos puedo hacer...etc.


El pasado domingo día 21 de junio embarqué hacia la isla de El Hierro y pude comprobar esa misma tarde que es una isla a la que hay que tenerle respeto, ir con tranquilidad y no agobiarse por los desniveles. Qué sensación más increíble estar pedaleando por encima de las nubes!!! no me había pasado eso nunca y fue una sensación maravillosa, sentí una paz inmensa y un silencio sobrecogedor allí arriba.

A la mañana siguiente me dio tiempo a ver otra zona de la isla y embarcar ya por la tarde hacia La Gomera.


Esta isla ya son palabras mayores. Es de una dureza extrema pero a la vez preciosa, atrayente, increíble pedalear por sus valles, sus carreteras y pueblos... sé que va ser complicada, que será probablemente en la que más tarde en bicicleta, pero disfruté cada minuto pedaleando allí.

 Y por último el tercer día, La Palma. Otra isla con desniveles altos y cambios de clima, pero donde creo que puedo encontrar recorridos adecuados a la prueba.


Ha sido una experiencia muy positiva y me alegro mucho de haber decidido ir, porque ahora que conozco mejor lo que voy a encontrarme creo que voy mejor preparado, tanto física como psicológicamente.


Tengo que mencionar también la fantástica disposición de la gente con la que hablé en las 3 islas, tanto de corporaciones insulares como gente de a pie, que me brindaron todo su apoyo e información. Gracias a todos.


Seguimos trabajando!!!! Tengo mi ilusión puesta en el reto de Octubre y sé que además lo voy a disfrutar como nada en el mundo.

miércoles, 10 de junio de 2015

Brevet 600 Km - 5 Junio 2015




El día 5 de junio realicé otra Brevet. Una prueba de ultra distancia de 600 kilómetros en bicicleta y que sólo puede realizarse en 40 horas. Desde Algete comenzó un nuevo reto para mí. Por delante, muchas horas en bici en las que tenía que darlo todo para conseguirlo, con la adrenalina en su punto más alto y feliz. Mi meta: hacerlo en menos de 40 horas. Empieza mi sueño…son las 20.00 h!!!

Arrancamos cerca de 20 personas e hicimos un grupo de 8 con un ritmo muy rápido, tal vez muy rápido para mí. Pero me mantuve con ellos porque rodar de noche y sólo no es algo que me apasione, de manera que todos seguimos un buen ritmo.

 Las horas pasaban y el cansancio se iba notando, pasé los dos controles primeros sin problemas. Pasado el tercero, llevaba ya encima 235 kilómetros, era de madrugada y me costaba seguir el ritmo. Dejé pasar al grupo con el que arranqué porque mi objetivo era tratar de mejorar mi tiempo del 600 de Madrid-Gijón del 2013, aunque el recorrido de este era diferente.


Una vez solo, marqué mi ritmo, comiendo kilómetros y kilómetros con un único objetivo, terminar y superarme a mí mismo. El cuarto control fue en Soria, con 310 kilómetros y ya con las primeras señales de cansancio. Un buen desayuno y un poco de descanso fue suficiente para reponer fuerzas y continuar con muchas ganas e ilusión. No me costó mucho recuperar mi ritmo. Próximo destino, Almenar de Soria, 45 kilómetros por delante. Quinto control, todo perfecto, pero el calor empieza a azotar, es hora de quitarme la ropa que utilicé por la noche porque no me ayudaba a continuar, necesitaba ir más ligero y reponer bebida para no tener problemas.


Ahora más cómodo pero el recorrido es largo porque el próximo control está a 140 kilómetros. Decido parar a comer en Almazán y descansar para lo que tenía por delante. Un terreno que cuando lo vi, me recordó a muchos toboganes juntos. Problemas… mi GPS no va bien y consulto el mapa en papel, suerte que está perfectamente indicado pero el cansancio y el calor hacían mella y me confundí en el cruce de Sigüenza. Me di cuenta porque no veía ningún pueblo de los que tenía que pasar, tuve que retroceder haciendo 20 kilómetros de más. Realmente no es nada, pero el cansancio se hacía evidente y mi combustible estaba casi agotado. Por fin llegué al penúltimo control, el 6º que estaba ubicado en el kilómetro 491 en Masegoso.
Otro percance, no vi el cartel del pueblo, el cansancio no me abandonaba y continué haciendo 3 kilómetros de más, retrocedí porque no podía continuar sin sellar el carnet de controles. Todo en orden. Continúo, la noche empieza a caer y la visibilidad disminuye, son las 19.50 h. Una cerveza con limón me ayuda a reponerme y continuar la marcha. Un tramo realmente favorable porque iba costeando un rio y se podía rodar sin problemas. El paisaje acompañaba pero cuando los pueblos están más alejados, la marcha se hace más pesada y aburrida. Llego a Aranzueque, de noche, y el camino comienza a complicarse. Carreteras en mal estado y con subidas excesivamente largas aunque afortunadamente no las pude apreciar mucho porque llegados a este punto mi mente está en terminar y no en apreciar las dificultades que suceden en los últimos kilómetros. Es vital mantener la cabeza con calma y desestimar cualquier pensamiento negativo. Entre tantas subidas y bajadas, llego a la cima del pueblo Pozo de Guadalajara con una bajada espectacular, o eso me pareció a mí, sentí una satisfacción increíble.
Pasé por Alcalá de Henares rumbo a Daganzo de Arriba. Todo parecía muy complicado, lo bueno es que cuando paso por Cobeña, finalizo con una cuesta corta pero con mucho desnivel y pasando esto, todo fue de bajada, para así llegar al punto de salida, punto en el que comenzó mi sueño el viernes a las 20.00 h. Los últimos 36 kilómetros fueron realmente duros pero me siento feliz y con mi sueño cumplido y logrado en 28 h 45 minutos, siendo las 00:45 h. del domingo 7 de junio de 2015.


Otro sueño cumplido, y esta prueba es la que faltaba para completar la mítica París-Brest-París que son 1200 kilómetros en 90 horas. Allí estaré en agosto con más de 5.000 participantes, y me siento orgulloso de decir que yo seré uno de ellos.


Tengo muchos planes, muchos retos que conquistar y esta Brevet me ha permitido entrenar a tope para ellos y para mi gran reto de las 7 islas que realizaré en octubre.


Agradezco enormemente el aliento y el calor de todos los que me acompañaron en las redes sociales y otros medios. No puedo olvidarme de mis patrocinadores, sin su ayuda incondicional no podría cumplir mis sueños, ellos me ayudan a costear los gastos y me ofrecen material deportivo de primerísima calidad: HotelVik San Antonio, Asociación Tiguanfaya, Apartamentos Océano, Tripasión, Turismode Arrecife, Turismo de Lanzarote, U.C.P.A. Sport Your Nature y Scott. Gracias de corazón.

lunes, 23 de febrero de 2015

Islas Canarias: 7 Retos Solidarios


Por fin puedo presentaros mi última locura, que consistirá en realizar 7 distancias Ironman, en las 7 Islas Canarias y durante 7 días consecutivos. Durante la primera semana del mes de Octubre 2015, intentaré realizar este difícil reto, que aunque se ha intentado en otras ocasiones por otro atleta, no ha podido llevarse a cabo por la dificultad que conlleva.

Comenzando en la isla de El Hierro y terminando en Lanzarote, durante 7 días nadaré 3,8 Km, recorreré en bicicleta 180 Km y correré 42,2 Km en cada isla.

Pero lo más importante, es que este proyecto será un Reto Solidario, ya que se pretende recaudar fondos para la Asociación Tinguafaya de Lanzarote, que trabaja con niños y jóvenes con discapacidad intelectual.

 Para ello, cualquier persona puede "Patrocinar un Km" o más de uno, en la isla que prefiera y de la modalidad que más le guste (natación, carrera o bicicleta), donando la cantidad de dinero que quiera, sin mínimos ni máximos, cada uno puede aportar lo que estime conveniente. La transferencia irá directamente a un cuenta de esta Asociación y todos los fondos recaudados servirán para mejorar la vida de estas personas, con la compra de material, ayuda terapéutica.....etc.

 Espero que me ayudes a conseguirlo!!!



Toda la información de cómo hacerlo la encontrarás aquí:

Gracias!!!!